Ahora que paso unos días junto al mar la recuerdo todo el tiempo, ella ya no viene a pasar el fin de semana junto a mi, desde que nació su hermano, vienen los dos a pasar el sábado, pero no se queda a dormir, hay que llevarla a casa después de estar aquí unos horas…
El ultimo día que vino le pregunte al ver que regresaba con su “Fernandito” en brazos no juegas con la muñeca, y me dice, y como se llamaba, ya no recordaba el nombre de una muñeca a la que ella le puso en nombre “Mimi”
Cuando era pequeña, cuando aun hablaba con media lengua, ella le decía Mimi, y así quedo “bautizada”, pero ella ya no recordaba su nombre, al igual que ha olvidado muchas cosas, y eso a mi me duele.
Al llegar a casa va directamente a su habitación, allí busca sus cosas que siguen donde ella las dejo, yo no quiero cambiar nada de lugar, y ella recuerda donde están sus cuentos, sus juguetes, sus pinturas y cajas de plastilina, que ambas jugábamos hacer muñecos y tartas.
De todo eso queda poco, solamente cuando viene a la playa es plenamente mía, este año será diferente, un nuevo hermano esta en camino, llegara a primeros de junio, y ya serán familia numerosa. A mi me apetece volver a tener un bebé en casa, pero ella…
Siempre será la niña de mis ojos, su hermano es un chico simpático, que chilla de alegría cuando nos ve llegar, y llora cuando es la hora de volver a casa, nos tiene felices de verle cerca, pero es un trasto, ella siempre ha sido tan buena que… la recuerdo en todas las cosas, pero ella eso no lo sabe.
Seguiré cuidando de sus cosas, y me pondré para estar en casa las zapatillas que compramos iguales, y mi amor igual que su estatura crece a diario, y la quiero tanto que me duele no tenerla.